miércoles, 11 de noviembre de 2009

anita ávila contreras

EL ELEFANTE ENCADENADO.

Autor: Jorge Bucay

Jorge Bucay nació en Bueno Aires en 1949. Se recibió de médico en la Universidad de Buenos Aires, en 1973, y se especializó en enfermedades mentales. Comenzó su carrera psiquiátrica en el equipo de inter-consulta del Servicio de Psicopatología del Hospital Pirovano de la Ciudad de Buenos Aires.

Luego, se formó como Psicoterapeuta Gestáltico en Argentina, Chile y Estados Unidos, y asistió a cursos, seminarios y congresos en Argentina, Estados Unidos, España e Italia, donde fue recibido con gran entusiasmo por el auditorio.

También integró la Delegación Argentina que participó del Congreso Gestáltico Internacional de 1997, realizado en Cleveland, EE.UU.

Regularmente es invitado como conferencista por el Departamento de Extensión Cultural de la Universidad de la Madraza (España) y por universidades regionales en Argentina y Uruguay.

En la actualidad se desempeña como terapeuta de adultos, parejas y grupos. Es supervisor didáctico y coordinador de laboratorios gestálticos, miembro de la Asociación Americana de Terapia Gestáltica y coordinador de grupos terapéuticos y docentes en Granada, España y en México.

Actualmente vive en las afueras de la ciudad con su esposa y sus dos hijos.

Jorge Bucay concretó un ambicioso proyecto que integró la publicación de cuatro libros: El camino de la autodependencia y El camino del encuentro, El camino de las lágrimas y El camino de la felicidad.

Durante el 2002 y el 2003 viajó por Latinoamérica y España para dar sus esperadas conferencias. Shimriti, de la ignorancia a la sabiduría, su última publicación, encierra esa insistente búsqueda de la verdad. Algunos dicen que Shimriti sintetiza su propia búsqueda. Su propia verdad.




Ideas principales de El elefante encadenado.

Este cuento tiene dos ideas principales. La primera parte describe aquel día en el que el niño va al circo y encuentra a un gran y fuerte elefante atado a una minúscula estaca.
En la segunda parte se responde a la pregunta del niño; cómo pertenece allí atado a esa minúscula estaca y no huye.

El elefante estaba atado a una diminuta estaca de la cual podía escapar fácilmente pero no lo hace por una simple respuesta; llevaba tantos intentos fallidos desde su infancia, que cuando ya era lo suficientemente fuerte para escapar no lo hacía por la gran impotencia que sintió desde pequeño. Los hechos repetidos en el pasado tienen consecuencia en el futuro. El elefante se había rendido.

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